sábado, 10 de julio de 2010

DOS POEMAS DE LUIS CHAVES


La bajita del rincón oscuro

Mamá quería que yo fuera mujer
y que no lloviera nueve meses al año
y que papá la sacara a bailar de vez en cuando.
Pero era más probable amanecer un día con tetas
o un cambio anómalo del clima,
antes que don Luis la convidara un bolero.

Hace varios años que mi madre dejó de soñar,
hoy aguarda la vejez como un último trámite.
Esa mujer que muchas mañanas
lavó y secó los pies que más tarde
una sola vez bailaron con ella,
se sienta todos los días en las gradas de su casa
a mirar el baile victorioso de la lluvia.
Y para atender mis llamadas,
cada vez menos frecuentes,
ya ni siquiera puede levantarse
por el peso de tanta música muerta en sus piernas.

El peso de las cosas

La lluvia agujerea la arena, baña el lento y solitario paseo de Mrs. Potter. Su rastro apenas distinguible de aquel de las gotas. Izquierda, derecha, izquierda, derecha. El mar se acerca y se va. Se acerca. Se va. Como un hábil comerciante, en cada viaje entrega lo que no es de su utilidad; a cambio, se lleva la sutil huella del invierno y la introspección.

1 comentario:

pekeña'ri dijo...

Bonito poema,
me gusta