HACER PRESENTE. Sobre "Los días que no escribí" de Isabel Gómez
Por Julián Gutiérrez Llámese “mujer” o “clases oprimidas de la sociedad”, es la misma lucha, y nunca existirá una sin la otra. (Julia Kristeva) Isabel Gómez, en una entrevista concedida, anunciaba su último trabajo poético como: “ un homenaje a los pueblos originarios, con un cruce de tópicos que abarca la inmigración y los desarraigos, sumido en un mundo neoliberal donde la soledad del ser se expresa dentro de un sistema que abandonó a la humanidad.” En una primera lectura, Los días que no escribí , su octavo y más reciente poemario, se presenta como una clara constatación de ese anuncio. Pues en dicho libro, a través de sus 62 páginas y las tres secciones que lo componen, transita un hablante que, desde su condición de “inmigranta”, indaga las dimensiones de una memoria histórica y existencial, colectiva e íntima, en la que confluyen la tragedia de los antepasados indígenas y de quienes han sufrido el maltrato y el despojo, la soledad y el desarraigo....