LOS INESPERADOS DE FRANCISCO VEJAR: HISTORIAS ESCRITAS EN PAPEL DE FUMAR.
Por Julián Gutiérrez 1. El auge de la crónica en nuestros días, no solo parece ser el síntoma de la confirmación del “boon del testimonio” y la “crisis de la representación”; sino también, la manifestación explícita de una voluntad que intenta hacerse cargo de los desafíos del arte moderno. Esto es: buscar aprehender lo eterno desde lo transitorio, hacer visible lo invisible, construir la memoria común y establecer los vínculos entre pasado y presente. Con su carácter trasgresor y subversivo, la crónica incuba un componente social y político íntimamente ligado a los propósitos señalados. La forma híbrida y fragmentada de su discurso, supone la existencia multicultural y fracturada de la vida social, así como una abierta intención de transgredir lo establecido. Esto, al descreer de la posibilidad de una escritura “total” y al situarse en una especie de transdiscursividad capaz de aunar los impulsos del ensayo y del testimonio, de la crítica y de la ficción, de la literatura ...